Tipos de hábitat de los animales

sobre los hábitats: los desiertos

A pesar de la gran variabilidad que puede existir de un lugar a otro, existen algunos tipos generales de hábitats. Éstos pueden describirse en función de las características climáticas, la estructura de la vegetación o las especies animales que comparten. Estos hábitats nos ayudan a comprender la vida salvaje y a proteger mejor tanto la tierra como las especies que dependen de ella.

Los hábitats forman un vasto tapiz de vida en la superficie de la Tierra y son tan variados como los animales que los habitan. Pueden clasificarse en muchos géneros: bosques, montañas, estanques, arroyos, marismas, humedales costeros, costas, océanos, etc. Sin embargo, hay principios generales que se aplican a todos los hábitats independientemente de su ubicación.

Un bioma describe áreas con características similares. Hay cinco grandes biomas en el mundo: acuático, desértico, forestal, de pradera y de tundra. A partir de ahí, podemos clasificarlos en varios subhábitats que conforman comunidades y ecosistemas.

El bioma acuático incluye los mares y océanos, los lagos y ríos, los humedales y pantanos, y las lagunas y pantanos del mundo.  En los lugares donde el agua dulce se mezcla con el agua salada se encuentran los manglares, las marismas y los lodazales.

sobre los hábitats: los humedales

En ecología, el término hábitat resume el conjunto de recursos y factores físicos y bióticos que están presentes en una zona para favorecer la supervivencia y reproducción de una determinada especie. El hábitat de una especie puede considerarse la manifestación física de su nicho ecológico. Así pues, «hábitat» es un término específico de la especie, fundamentalmente diferente de conceptos como medio ambiente o conjuntos de vegetación, para los que es más apropiado el término «hábitat-tipo»[cita requerida].

Los factores físicos pueden incluir (por ejemplo): el suelo, la humedad, el rango de temperatura y la intensidad de la luz. Los factores bióticos incluirán la disponibilidad de alimento y la presencia o ausencia de depredadores. Cada organismo tiene ciertas necesidades de hábitat para las condiciones en las que se desarrollará, pero algunos son tolerantes a grandes variaciones mientras que otros son muy específicos en sus requerimientos. El hábitat de una especie no es necesariamente una zona geográfica, puede ser el interior de un tallo, un tronco podrido, una roca o un grupo de musgo; un organismo parásito tiene como hábitat el cuerpo de su huésped, parte del cuerpo del huésped (como el tracto digestivo) o una sola célula dentro del cuerpo del huésped[2].

osos

Las distintas especies de animales viven en diferentes tipos de hábitats. Algunas prefieren las temperaturas frías, mientras que a otras les encanta tomar el sol. Hay muchos tipos diferentes de hábitats animales, desde el océano hasta el desierto, y la mayoría de las criaturas sólo pueden sobrevivir en un tipo.

Los hábitats son entornos específicos ideales para ciertos tipos de animales. El tipo de hábitat depende del clima y la geografía de la región. La mayoría de las especies de aves y animales se han adaptado para sobrevivir en un tipo de bioma y no pueden vivir en un hábitat diferente. Por ejemplo, una serpiente de cascabel no sobrevive en la tundra, pero prospera en el desierto.

Cualquier zona de tierra que se inunda con frecuencia es un hábitat de humedal. Puede estar en la orilla de un lago o estanque, a lo largo de una marisma o en la desembocadura de un río. La tierra junto al océano también puede ser un humedal. Se trata de una zona constantemente húmeda con agua salada o dulce. En los humedales viven reptiles y anfibios, además de invertebrados y aves.

En la Tundra, las temperaturas son a menudo inferiores al punto de congelación. Es un entorno semiplano sin árboles con un drenaje muy limitado debido a la superficie helada. Algunos animales emigran en invierno. El caribú y el chorlito semipalmeado migran en invierno. Otros, como la liebre ártica y el oso polar, sólo pueden sobrevivir en este tipo de hábitat.

6 tipos de hábitats

Describa los hábitats de los animales. Menciona que los hábitats pueden ser las rocas, el suelo, los árboles, las plantas, la nieve, el hielo, el agua de mar, el agua dulce, etc. Anota en tu cuaderno los diferentes tipos de hábitat.

Los animales obtienen muchos beneficios de sus hábitats. Por ejemplo, los conejos viven en un hábitat forestal construyendo una madriguera en el suelo, obtienen alimento de los productos vegetales, el aire fresco que respiran lo obtienen

Las condiciones del suelo y del clima en la tierra son diferentes en las distintas partes del planeta. Es necesario que los organismos se adapten a las condiciones y al entorno en el que viven. Las características especiales que poseen las plantas y los animales y que les permiten sobrevivir con éxito en un entorno determinado es la adaptación.

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