Porque los osos polares son blancos

¿por qué los osos polares tienen el pelaje blanco?

A principios de este año te preguntamos de qué color crees que es un oso polar. La respuesta es bastante sorprendente. En realidad, el pelo de los osos polares es mayoritariamente claro y su piel es negra. Entonces, ¿cómo es que parecen blancos? Hemos pedido a algunos científicos de primera fila que nos lo expliquen. Su respuesta nos adentra en el mundo del pelo de los osos polares y en una exploración de la óptica, que es la ciencia de la luz y la visión.

Los pelos de los osos polares son, en su mayoría, transparentes o claros, pero gracias a algunas características especiales que crean trucos ópticos interesantes, estos pelos parecen blancos. Estas son las características especiales de los pelos de la guarda: son gruesos, afilados (llegan gradualmente a una punta) y tienen un núcleo hueco lleno de aire; están hechos de una proteína llamada queratina; tienen partículas que dispersan la luz en su interior; y tienen pequeñas partículas de sal que se sitúan entre cada pelo.

Cuando los rayos del sol inciden en el pelo transparente del oso polar, parte de esta energía lumínica viaja al interior del pelo y queda atrapada. Esta energía rebota dentro de la parte hueca del pelo y provoca una reacción llamada luminiscencia, que es una emisión de luz. Esto ocurre cada vez que el haz de luz entra en contacto con el lado del pelo.

Dónde viven los osos polares

El oso polar se separó del oso pardo en una especie independiente hace menos de 500.000 años. Foto: Rune DietzLos osos polares toleran una dieta muy rica en grasas sin sufrir trombosis ni calcificación de las arterias. Es de esperar que los análisis de los genes de los osos polares sirvan para dilucidar uno de nuestros mayores problemas de salud. Foto: Rune DietzLa mayoría de las muestras proceden de las capturas de oso polar de Groenlandia, entre otros lugares Scoresbysund en la imagen de donde proceden las mejores series temporales del Ártico. Foto: Rune Dietz

El oso polar ha evolucionado a lo largo del tiempo a partir del oso pardo común cambiando el color de su pelaje al blanco, el color ideal para mimetizarse con su entorno cubierto de hielo. Con nuevos datos, un equipo internacional de investigación documenta ahora que la separación del oso pardo en una especie independiente ha sido muy rápida.

«Comparamos los genes de los osos pardos y blancos y nos sorprendió. En primer lugar, el oso polar como especie tiene menos de 480.000 años. Es, por tanto, bastante más joven de lo que se pensaba», afirma el profesor Rune Dietz, del Centro de Investigación del Ártico del Departamento de Biociencia de la Universidad de Aarhus.

Por qué los osos polares están en peligro de extinción

Los osos polares son unos de los animales más extraordinarios y reconocibles del mundo. Conocidos científicamente como Ursus maritimus, apenas se ven en la naturaleza, ya que residen al norte del Círculo Polar Ártico. Pertenecen a la familia Ursidae, que contiene el mayor de los carnívoros terrestres, incluyendo también a los osos negros y pardos. Estas colosales criaturas son poderosos depredadores, equipados para las gélidas temperaturas con su denso pelaje y su gruesa capa de grasa corporal que los calienta. Pero se enfrentan a un futuro inestable, ya que su hábitat helado está disminuyendo rápidamente. Aprenda más sobre su estado de conservación y lo que los hace tan fascinantes.

Aunque los osos polares son famosos por su color blanco como la nieve, su piel es en realidad negra, según el Fondo Mundial para la Naturaleza. Lo que les hace parecer blancos es, en realidad, su gruesa capa de pelaje hueco, translúcido y reflectante de la luz, que los camufla eficazmente contra los fondos nevados. El único lugar donde su verdadero pigmento es evidente es en las puntas de sus narices de color carbón. Su piel negra les ayuda a absorber los rayos del sol, manteniéndolos calientes en temperaturas extremas.

¿los osos polares tienen un pelaje claro?

Además de alcanzar velocidades de hasta 10 km/h en el agua, los osos polares pueden nadar largas distancias y de forma constante durante muchas horas para ir de un trozo de hielo a otro. Sus grandes patas están especialmente adaptadas para nadar, y las utilizan para remar por el agua mientras mantienen sus patas traseras planas como un timón.

Aunque la mitad de la vida de un oso polar se dedica a cazar para alimentarse, sus cacerías rara vez tienen éxito. Las principales presas de los osos polares son las focas anilladas y las focas barbudas, aunque también hurgan en los cadáveres o se conforman con pequeños mamíferos, aves, huevos y vegetación.

Aunque el cambio climático sigue siendo la mayor amenaza para la supervivencia del oso polar, no es lo único a lo que se enfrenta este depredador. La industria del petróleo y el gas está volviendo sus ojos al Ártico, y con ello llegan los riesgos potenciales de destrucción del hábitat por los trabajos de exploración petrolífera. El contacto con los vertidos de petróleo puede reducir el efecto aislante de la piel de los osos, lo que les obliga a utilizar más energía para calentarse, y puede envenenarlos si los ingieren. Los osos polares también pueden estar expuestos a sustancias químicas tóxicas, como los pesticidas, a través de sus presas, lo que puede afectar al funcionamiento biológico del oso y a su capacidad de reproducción.

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