Como me quito una perrilla

cómo pulir las perlas en casa

Los cosméticos, el protector solar, los perfumes y la laca para el pelo contienen sustancias químicas que pueden apagar drásticamente el brillo de una perla. Los ácidos naturales que contienen los aceites corporales y la transpiración también pueden dañar las perlas de la misma manera. Lo mejor es ponerse las perlas al menos 30 minutos después de aplicar cualquier producto de cuidado personal, y quitarse las perlas antes de prepararse para dormir. Una buena regla para recordar es que las perlas deben ser lo último en ponerse y lo primero en quitarse.

Limpiar las perlas con un paño suave y húmedo después de ponérselas garantizará que no se acumulen compuestos nocivos que puedan dañar el nácar de las perlas. Mantenga siempre sus perlas separadas de artículos de joyería duros, como anillos o pulseras, para evitar que se rayen. Lo mejor es guardar las perlas en una bolsa de tela suave o en un joyero con forro suave. Nunca guarde sus perlas en un entorno hermético, como una bolsa con cierre. Las perlas son orgánicas y contienen trazas de agua. Si se guardan en un entorno hermético, se volverán quebradizas y se dañará su brillo.

cómo hacer que las perlas vuelvan a brillar

Un hilo de perlas, ya sea en un collar o una pulsera o un par de pendientes de perlas, es una hermosa inversión que puede transmitirse como una preciosa herencia familiar. Sin embargo, a diferencia de otros tipos de joyas, como los diamantes ultraduros, las perlas son increíblemente delicadas y se dañan con facilidad, tanto por no limpiarlas lo suficiente como por hacerlo de forma incorrecta. Nunca ponga sus perlas en un limpiador de joyas por ultrasonidos, como podría hacer con otras piedras preciosas, ya que es una forma segura de dañar la capa exterior de la perla.

Debido a la forma en que se forman las perlas, necesitan un cuidado especial. En pocas palabras, una pequeña semilla, cuenta o partícula está cubierta de un nácar brillante, una sustancia compuesta que segrega el molusco como una especie de caparazón interior. Este suave revestimiento de nácar en el exterior de la perla es la principal razón por la que las perlas se consideran frágiles y, por tanto, necesitan un cuidado especial al manipularlas.

El grosor de la capa de nácar depende del tipo de criatura de que se trate, del agua en la que viva y del tiempo que se deje el intruso antes de retirarlo. A medida que el grosor del nácar aumenta, también lo hace la calidad y la durabilidad de la perla.

cómo guardar las perlas

Las perlas son únicas entre las piedras preciosas porque son productos naturales y orgánicos de criaturas vivas, por lo que tienen diferentes normas de clasificación. Hay siete factores que determinan la calidad, el valor y la belleza de las perlas: tamaño, forma, color, brillo, calidad de la superficie, calidad del nácar y emparejamiento. El tamaño y la calidad definitivos de una perla pueden depender de varias variables: el tamaño y la salud del molusco que produjo la perla, el tamaño del núcleo y el tiempo que el molusco pasó bajo el agua añadiendo capas de nácar para construir la perla. Otros factores son el clima y las condiciones nutritivas del entorno de crecimiento del molusco.

Las perlas Keshi son una forma y no un tipo de perla, como se cree comúnmente. Se forman cuando la ostra rechaza y escupe el núcleo implantado antes de que se complete el proceso de cultivo, o el tejido del manto implantado se fractura y forma sacos perlíferos separados sin núcleo. Estos sacos perlíferos acaban produciendo perlas sin núcleo. Las perlas Keshi pueden formarse en moluscos de agua salada o dulce.

cómo pulir las perlas

No hay duda de que las perlas son una de las gemas más populares y queridas del mundo. Su precio oscila entre los 100 dólares o menos y los miles e incluso millones de dólares. Así que se preguntará: «¿Por qué algunas perlas valen más que otras?» y «¿Cuánto valen mis perlas?». Para responder a estas preguntas, tendrá que entender qué determina el valor de una perla y cómo se correlaciona el precio con los distintos tipos de perlas.

Antes de entrar en materia, echemos un vistazo a la regla básica a la hora de comprar perlas. Compre siempre y en todo momento perlas auténticas. Las perlas falsas hechas de cristal o plástico no valen literalmente nada. Hoy en día, las técnicas de imitación son tan sofisticadas que algunas perlas fabricadas por el hombre pueden realmente engañar a los ojos. Así que asegúrate de seguir estos sencillos pasos para asegurarte de que estás comprando las auténticas.

En 2014, un collar de 53 perlas naturales de agua salada se vendió por 2,9 millones de dólares. En 2018, un colgante de perla natural de gran caída que perteneció a la reina francesa María Antonieta se subastó en Sotheby’s por la friolera de 32 millones de dólares, lo que supuso más que triplicar el anterior récord mundial de subasta en 2011 por La Peregrina, una perla que perteneció a Elizabeth Taylor.

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