Yoduro de plata nubes

Siembra de nubes en el reino unido

La modificación del tiempo (también conocida como control del tiempo) es el acto de manipular o alterar intencionadamente el tiempo. La forma más común de modificación del tiempo es la siembra de nubes, que incrementa la lluvia o la nieve, normalmente con el propósito de aumentar el suministro de agua local[1] La modificación del tiempo también puede tener como objetivo evitar que se produzcan fenómenos meteorológicos dañinos, como el granizo o los huracanes, o provocar un tiempo dañino contra el enemigo, como táctica de guerra militar o económica, como la Operación Popeye, en la que se sembraron nubes para prolongar el monzón en Vietnam. La modificación del clima en la guerra ha sido prohibida por las Naciones Unidas en virtud de la Convención sobre la Modificación del Medio Ambiente.

La creencia popular en el norte de Europa de que los disparos evitan el granizo hizo que muchas ciudades agrícolas dispararan cañones sin munición. Los veteranos de la Guerra de los Siete Años, de las guerras napoleónicas y de la Guerra de Secesión estadounidense informaron de que la lluvia caía después de cada gran batalla. Después de que sus relatos fueran recogidos en War and Weather, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos compró a finales del siglo XIX 9.000 dólares en pólvora y explosivos para detonarlos en Texas, con la esperanza de condensar el vapor de agua en lluvia. Los resultados de la prueba, supervisada por Robert Dyrenforth, no fueron concluyentes[2].

Toxicidad del yoduro de plata

La siembra de nubes en los Emiratos Árabes Unidos es una estrategia utilizada por el gobierno para hacer frente a los problemas de agua en el país. Los Emiratos Árabes Unidos son uno de los primeros países de la región del Golfo Pérsico en utilizar la tecnología de siembra de nubes. Adoptó las últimas tecnologías disponibles a nivel mundial, utilizando un sofisticado radar meteorológico para controlar la atmósfera del país las 24 horas del día[1].

En los EAU, la siembra de nubes comenzó en 2010 como un proyecto de las autoridades meteorológicas para crear lluvia artificial[2] El proyecto, que comenzó en julio de 2010 y costó 11 millones de dólares, ha tenido éxito en la creación de tormentas de lluvia en los desiertos de Dubái y Abu Dhabi[3] Los pronosticadores y los científicos han estimado que las operaciones de siembra de nubes pueden aumentar las precipitaciones hasta en un 30 a 35 por ciento en una atmósfera clara, y hasta en un 10 a 15 por ciento en una atmósfera turbia. [4] En 2014, se enviaron un total de 187 misiones para sembrar nubes en los EAU, y cada avión tardó unas tres horas en apuntar a cinco o seis nubes, con un coste de 3.000 dólares por operación.[5] En 2017 hubo 214 misiones,[6] en 2018 184 misiones y en 2019 247 misiones.[7]

Siembra de nubes

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La siembra de nubes

La sección principal de este artículo puede ser demasiado corta para resumir adecuadamente los puntos clave. Por favor, considere la posibilidad de ampliar el encabezamiento para proporcionar una visión general accesible de todos los aspectos importantes del artículo. (Enero 2021)

Esta imagen que explica la siembra de nubes muestra una sustancia -yoduro de plata o hielo seco- que se vierte sobre la nube, que luego se convierte en una lluvia. El proceso mostrado en la parte superior derecha es lo que ocurre en la nube y el proceso de condensación sobre el material introducido[1].

La siembra de nubes es un tipo de modificación meteorológica que pretende cambiar la cantidad o el tipo de precipitación que cae de las nubes mediante la dispersión de sustancias en el aire que sirven como núcleos de condensación o de hielo de las nubes, que alteran los procesos microfísicos dentro de la nube. Su eficacia es discutida; algunos estudios han sugerido que es «difícil demostrar claramente que la siembra de nubes tiene un efecto muy grande»[2] El objetivo habitual es aumentar las precipitaciones (lluvia o nieve), ya sea por sí mismas o para evitar que se produzcan precipitaciones en días posteriores.

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