Citoesqueleto de la celula vegetal

el citoesqueleto en la célula vegetal o animal

En las plantas superiores, las estructuras basadas en los microtúbulos (MT) y en los filamentos de actina (AF) desempeñan un papel importante en la mitosis y la citocinesis. Además del huso mitótico, en las células vegetales es evidente la evolución de una banda que comprende los MT corticales y los FA, a saber, la banda preprofásica (PPB). Esta banda prevé un plano de división específico antes del inicio de la mitosis. Durante la citocinesis, otra estructura citoesquelética específica de las plantas, denominada fragmoplasto, guía a las vesículas en la creación de una nueva pared celular. Además, varias proteínas asociadas al citoesqueleto están supuestamente implicadas en la formación y función del PPB, el huso mitótico y el fragmoplasto. Esta revisión resume los conocimientos actuales sobre las proteínas asociadas al citoesqueleto que median en la formación del citoesqueleto durante la mitosis y la citocinesis en las células vegetales y discute la interacción entre los MT y los AF implicados en la mitosis y la citocinesis.

En las plantas, los microtúbulos (MT) y los filamentos de actina (AF) son componentes esenciales de las maquinarias básicas necesarias para la división y expansión celular. A diferencia de las células animales, las células vegetales están envueltas en paredes celulares pecto-celulósicas y no migran. Por lo tanto, la orientación del plano de división celular es crucial para la organización celular de los tejidos vegetales. Los MT y los AF participan en la selección del plano de división en las células preprofásicas y en la formación de la placa celular durante la citocinesis (Muller et al., 2009; Liu et al., 2011b; Rasmussen et al., 2013).

el citoesqueleto en la célula animal

En las plantas superiores, las estructuras basadas en los microtúbulos (MT) y en los filamentos de actina (AF) desempeñan un papel importante en la mitosis y la citocinesis. Además del huso mitótico, en las células vegetales es evidente la evolución de una banda que comprende los MT corticales y los FA, a saber, la banda preprofásica (PPB). Esta banda prevé un plano de división específico antes del inicio de la mitosis. Durante la citocinesis, otra estructura citoesquelética específica de las plantas, denominada fragmoplasto, guía a las vesículas en la creación de una nueva pared celular. Además, varias proteínas asociadas al citoesqueleto están supuestamente implicadas en la formación y función del PPB, el huso mitótico y el fragmoplasto. Esta revisión resume los conocimientos actuales sobre las proteínas asociadas al citoesqueleto que median en la formación del citoesqueleto durante la mitosis y la citocinesis en las células vegetales y discute la interacción entre los MT y los AF implicados en la mitosis y la citocinesis.

En las plantas, los microtúbulos (MT) y los filamentos de actina (AF) son componentes esenciales de las maquinarias básicas necesarias para la división y expansión celular. A diferencia de las células animales, las células vegetales están envueltas en paredes celulares pecto-celulósicas y no migran. Por lo tanto, la orientación del plano de división celular es crucial para la organización celular de los tejidos vegetales. Los MT y los AF participan en la selección del plano de división en las células preprofásicas y en la formación de la placa celular durante la citocinesis (Muller et al., 2009; Liu et al., 2011b; Rasmussen et al., 2013).

función del citoesqueleto en la célula vegetal

La tubulina contiene dos subunidades polipeptídicas, y los dímeros de estas subunidades se encadenan para formar largos filamentos llamados protofilamentos. A continuación, trece protofilamentos se unen para formar los filamentos huecos en forma de paja de los microtúbulos. Los microtúbulos están en constante cambio, con reacciones de adición y sustracción de dímeros de tubulina en ambos extremos del filamento (Figura 1). Las tasas de cambio en ambos extremos no están equilibradas: un extremo crece más rápidamente y se denomina extremo positivo, mientras que el otro extremo se conoce como extremo negativo. En las células, los extremos negativos de los microtúbulos están anclados en estructuras denominadas centros organizadores de microtúbulos (MTOC). El principal MTOC de una célula se llama centrosoma y suele estar situado junto al núcleo.

Los microtúbulos tienden a crecer desde el centrosoma hasta la membrana plasmática. En las células que no se dividen, las redes de microtúbulos irradian desde el centrosoma para proporcionar la organización básica del citoplasma, incluyendo el posicionamiento de los orgánulos.

La proteína actina es abundante en todas las células eucariotas. Se descubrió por primera vez en el músculo esquelético, donde los filamentos de actina se deslizan a lo largo de los filamentos de otra proteína llamada miosina para hacer que las células se contraigan. (En las células no musculares, los filamentos de actina están menos organizados y la miosina es mucho menos prominente). Los filamentos de actina están formados por proteínas de actina idénticas dispuestas en una larga cadena en espiral. Al igual que los microtúbulos, los filamentos de actina tienen extremos positivos y negativos, y la mayor parte del crecimiento impulsado por el ATP se produce en el extremo positivo del filamento (Figura 2).

función del citoesqueleto en la célula animal

El citoesqueleto es una compleja red de fibras que sostiene el interior de una célula. Entrelazado por conectores moleculares en sistemas que soportan las membranas celulares, mantiene las estructuras internas, como el núcleo, en su sitio y controla varios tipos de movimiento celular.

Prácticamente todas las células eucariotas, incluidas las vegetales, tienen un citoesqueleto. Los sistemas citoesqueléticos se extienden internamente desde la membrana que cubre la superficie de la célula hasta la superficie del sistema de membranas que rodea el núcleo de la célula. Hay indicios de que un sistema de soporte citoesquelético refuerza también el interior del núcleo.

Las fibras del citoesqueleto también anclan las células a estructuras externas a través de enlaces que se extienden por la membrana superficial. El material del citoesqueleto, en lugar de ser fijo e inmutable, varía en su composición y estructura a medida que las células se desarrollan, se mueven, crecen y se dividen.

Los microtúbulos son tubos huecos, finos y no ramificados, con paredes construidas a partir de subunidades formadas por la proteína tubulina. Los microtúbulos tienen un diámetro de unos 25 nanómetros, sus paredes tienen un grosor de entre 4 y 5 nanómetros y su longitud oscila entre unos pocos y muchos micrómetros.

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